El ejercicio que se puede leer a
continuación lo escribí a partir de lo que aprendí en el fascículo
número 30 del curso de escritura creativa "El placer de
escribir" de Planeta deAgostini. El fascículo 30 se titulaba "Los secretos de la ficción histórica: recrear hechos y personajes del pasado".
El anunciado de la actividad era el siguiente:
RECONSTRUIR UN PASADO
Ya conoces las particularidades más importantes de la ficción
histórica y has profundizado en los aspectos que más trabajo requieren
cuando se escribe sobre tiempos lejanos. Bien. Ahora es momento de
arremangarnos y ejercitar lo aprendido. Para ello te proponemos un
ejercicio en el que tendrás que reflexionar sobre la rutina de los
personajes que habitan en un pasado determinado.
1. Piensa en todo aquello que haces un domingo o en
cualquier otro día en que no tengas que trabajar y puedes descansar.
¿Vas a la playa o te quedas en casa? ¿aprovechas para limpiar y preparar la semana o tomas la firme decisión de no dedicar ni un minuto del día al trabajo? Puedes confeccionar una lista si lo deseas, en la
que detalles qué harás a lo largo de esas 24 horas.
2. A continuación, imagina que subes a una máquina del tiempo y apareces en el mismo lugar en que vives ahora, pero cien años antes.
¿Cómo estaría decorada tu casa?, ¿qué cosas seguirían estando allí?,
¿qué cosas aún no se han inventado?, ¿cuáles de los planes para tu día
libre puedes mantener y cuáles no?
3. Para terminar, escribe en un texto que no supere los 4.200 caracteres con espacios el relato de ese día de tu vida en el pasado.
Bueno no seguí los requerimientos del ejercicio al pie de la letra ya que en vez de escribir sobre cien años atrás, lo hice sobre cuarenta años atrás.
El ejercicio se titula: El guateque.
jueves, 16 de mayo de 2013
El guateque (principios de los años 70)
Hoy es uno de esos sábados en los que la nena organiza un guateque en
casa con su panda. A mi marido, como tiene un trabajo que le obliga
madrugar, estas pequeñas fiestas le impiden hacer la siesta, pero nunca
dice nada, por la nena.
Yo me levanto a las cinco, limpio lámparas, cristales, el suelo a mano (con fregona no queda bien); arreglo el dormitorio a fondo con la ropa ordenada, cepillada y repasada; en el baño compruebo que las toallas estén limpias, que las botellas de colonia estén bien cerradas, que la ventana esté abierta por lo menos una hora antes de que lleguen los invitados; en el comedor quito el polvo del mueble de la tele, coloco bien los cojines, sacudo la alfombra, friego el suelo con bayeta…
La nena me ayuda en todo.
Al mediodía preparamos pan con tomate, cortamos jamón bueno, embutido caro; ponemos en bandejas tartas de chocolate hechas con chocolate en polvo y pastelillos de gitano de crema y de nata; llenamos unos cuantos boles de patatas fritas. También enfriamos en la nevera sangría, Mirinda y Coca-Cola.
A las cinco cuando empiezan a llegar sus amigos estamos agotadas, pero felices. Los observo un momento con la puerta entreabierta, forman una pandilla simpática, sana y desenfadada.
Suenan discos de Nino Bravo, ABBA, John Walker…
La nena se ha puesto guapa para Nacho, el chico más alto del grupo, hoy lleva una camisa de color alabastro que contrasta con su pelo muy negro, está encantador. Pero me temo que todos los chicos están locos por Amelia, que no para de hablar de un libro llamado <<Anticultura>>, una especie de código para hippies. La nena me pidió dinero para comprarlo, pero cuesta 780 pesetas. ¿De dónde voy a sacar tanto dinero? Ya pensaré algo.
Chssss, acérquense que les contaré un secreto: me crié en un hospicio y mi marido proviene de una familia más pobre que las ratas. Muchas semanas comemos legumbres o caldo Avecrem antes de que la nena llegue a casa para almorzar bistec con patatas, paella… porque a ella no la vamos a privar de nada; eso lo tenemos claro los dos. Es una niña buena, honesta, no tiene defectos.
La nena será enfermera o azafata.
Mientrastanto que se divierta con su pandilla hippie. Nadie tiene que saber nada de dónde provenimos, porque el mundo se la comería y nosotros queremos que sea ella la que se coma al mundo.
Yo me levanto a las cinco, limpio lámparas, cristales, el suelo a mano (con fregona no queda bien); arreglo el dormitorio a fondo con la ropa ordenada, cepillada y repasada; en el baño compruebo que las toallas estén limpias, que las botellas de colonia estén bien cerradas, que la ventana esté abierta por lo menos una hora antes de que lleguen los invitados; en el comedor quito el polvo del mueble de la tele, coloco bien los cojines, sacudo la alfombra, friego el suelo con bayeta…
La nena me ayuda en todo.
Al mediodía preparamos pan con tomate, cortamos jamón bueno, embutido caro; ponemos en bandejas tartas de chocolate hechas con chocolate en polvo y pastelillos de gitano de crema y de nata; llenamos unos cuantos boles de patatas fritas. También enfriamos en la nevera sangría, Mirinda y Coca-Cola.
A las cinco cuando empiezan a llegar sus amigos estamos agotadas, pero felices. Los observo un momento con la puerta entreabierta, forman una pandilla simpática, sana y desenfadada.
Suenan discos de Nino Bravo, ABBA, John Walker…
La nena se ha puesto guapa para Nacho, el chico más alto del grupo, hoy lleva una camisa de color alabastro que contrasta con su pelo muy negro, está encantador. Pero me temo que todos los chicos están locos por Amelia, que no para de hablar de un libro llamado <<Anticultura>>, una especie de código para hippies. La nena me pidió dinero para comprarlo, pero cuesta 780 pesetas. ¿De dónde voy a sacar tanto dinero? Ya pensaré algo.
Chssss, acérquense que les contaré un secreto: me crié en un hospicio y mi marido proviene de una familia más pobre que las ratas. Muchas semanas comemos legumbres o caldo Avecrem antes de que la nena llegue a casa para almorzar bistec con patatas, paella… porque a ella no la vamos a privar de nada; eso lo tenemos claro los dos. Es una niña buena, honesta, no tiene defectos.
La nena será enfermera o azafata.
Mientrastanto que se divierta con su pandilla hippie. Nadie tiene que saber nada de dónde provenimos, porque el mundo se la comería y nosotros queremos que sea ella la que se coma al mundo.
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miércoles, 8 de mayo de 2013
Hermanos de sangre
Nuestro reino no es de este mundo,
doy mi palabra de caballero.
Por la búsqueda de la verdad
empeñamos nuestros sueños.
Defendimos lo no escrito,
de conjuras y rencores.
Defendimos las conductas
donde no caben traiciones.
En el fragor de la batalla
en lo mas crudo del frío invierno,
Yo seré tu hermano de sangre,
doy mi palabra de caballero.
Por la búsqueda de la verdad
empeñamos nuestros sueños.
Defendimos lo no escrito,
de conjuras y rencores.
Defendimos las conductas
donde no caben traiciones.
En el fragor de la batalla
en lo mas crudo del frío invierno,
Yo seré tu hermano de sangre,
yo seré tu hermano de sangre,
yo seré tu hermano de sangre,
y tu refugio en el infierno,
tu refugio en el infierno.
Dame causas por las que luchar,
dame una fe en la que creer,
una guerra en la que combatir
por las últimas banderas junto a ti.
yo seré tu hermano de sangre,
y tu refugio en el infierno,
tu refugio en el infierno.
Dame causas por las que luchar,
dame una fe en la que creer,
una guerra en la que combatir
por las últimas banderas junto a ti.
En el fragor de la batalla
en lo mas crudo del frío invierno,
yo seré tu hermano de sangre,
yo seré tu hermano de sangre,
yo seré tu hermano de sangre,
y tu refugio en el infierno,
tu refugio en el infierno.
En el fragor de la batalla
en lo mas crudo del frío invierno,
yo seré tu hermano de sangre,
yo seré tu hermano de sangre,
yo seré tu hermano de sangre
y tu refugio en el infierno,
tu refugio en el infierno.
Loquillo y los Trogloditas
martes, 30 de abril de 2013
Los zapatitos rojos
Copio la versión en la que me basé (que era para un público infantil y estaba ilustrada por María Pascual) para que se puedan ver las diferencias con la versión original de Hans Christian Andersen:
<<Karen era una niña muy pobre que no tenía dinero para comprarse unos zapatos y andaba descalza.
--Toma --le dijo un día un pequeño zapatero--. No son muy bonitos, pero te abrigarán los pies.
Cierta mañana, una señora muy elegante descendió de una carroza y se dirigió a Karen, diciendo:
--Me encuentro muy sola ¿Quieres venir a vivir conmigo?
--Pero antes te compraré unos zapatos, ya que esos que llevas son muy feos.
Karen se prendó de unos de piel encarnada y brillante, que le sentaban muy bien.
Un día que Karen, desobedeciendo a su protectora, se había escapado de casa para dar un paseo, encontró a un soldado vestido de rojo que le dijo:
--¡Qué hermosos zapatitos de baile!
Al instante, sin que Karen pudiera evitarlo, los zapatitos rojos la obligaron a bailar, a bailar...
--¡Qué divertido! ¡Qué divertido! --dijo Karen
Pero cuando quiso detenerse para regresar a casa, los zapatitos rojos no se lo permitieron.
--¡Baila!¡Baila! --dijeron los zapatos.
--¡Dios mío! ¡Dios mío! --lloró Karen--. ¡No puedo detenerme!
--¡Oh! --le dijeron los conejitos--. ¿No sabes que tus zapatitos están encantados y no podrás parar de bailar hasta que quiera el soldado rojo?
Karen se cayó al río, pero el agua no disminuyó el extraño poder de los zapatitos rojos.
--¡No puedo parar! ¡No puedo parar! --les dijo a los peces, que la miraban asombrados.
--¡Ja, ja, ja, ja! --dijo el soldado rojo, apareciendo ante ella-- Seguirás bailando el resto de tu vida. Has desobedecido a tu protectora y mereces un castigo.
--¡No lo haré más! ¡Perdón! --suplicó la niña, baila que te baila.
--Bien –dijo el soldado--. Toma este cuchillo y córtate los pies. Es el único medio de librarte de los zapatos rojos.
--Pero antes –dijo la niña-- déjame ir a la iglesia para pedir perdón al Niño Jesús por mi falta.
Al acabar de pronunciar estas palabras, los zapatos se desprendieron de los pies de Karen y se marcharon bailando solos.
--Comprendí que tu arrepentimiento era sincero –dijo el soldado--, y por eso me he compadecido de ti.
--Gracias –respondió la niña--. Nunca seré desobediente.>>
FIN
Y la versión de Andersen es:
http://www.zapatosrojos.com.ar/Biblioteca/Andersen.htm
La de Hans Christian Andersen tiene mucha más densidad y es más buena como historia, pero para hacer el ejercicio me fue mejor la versión infantil que os he mostrado en primer lugar.
<<Karen era una niña muy pobre que no tenía dinero para comprarse unos zapatos y andaba descalza.
--Toma --le dijo un día un pequeño zapatero--. No son muy bonitos, pero te abrigarán los pies.
Cierta mañana, una señora muy elegante descendió de una carroza y se dirigió a Karen, diciendo:
--Me encuentro muy sola ¿Quieres venir a vivir conmigo?
--Pero antes te compraré unos zapatos, ya que esos que llevas son muy feos.
Karen se prendó de unos de piel encarnada y brillante, que le sentaban muy bien.
Un día que Karen, desobedeciendo a su protectora, se había escapado de casa para dar un paseo, encontró a un soldado vestido de rojo que le dijo:
--¡Qué hermosos zapatitos de baile!
Al instante, sin que Karen pudiera evitarlo, los zapatitos rojos la obligaron a bailar, a bailar...
--¡Qué divertido! ¡Qué divertido! --dijo Karen
Pero cuando quiso detenerse para regresar a casa, los zapatitos rojos no se lo permitieron.
--¡Baila!¡Baila! --dijeron los zapatos.
--¡Dios mío! ¡Dios mío! --lloró Karen--. ¡No puedo detenerme!
--¡Oh! --le dijeron los conejitos--. ¿No sabes que tus zapatitos están encantados y no podrás parar de bailar hasta que quiera el soldado rojo?
Karen se cayó al río, pero el agua no disminuyó el extraño poder de los zapatitos rojos.
--¡No puedo parar! ¡No puedo parar! --les dijo a los peces, que la miraban asombrados.
--¡Ja, ja, ja, ja! --dijo el soldado rojo, apareciendo ante ella-- Seguirás bailando el resto de tu vida. Has desobedecido a tu protectora y mereces un castigo.
--¡No lo haré más! ¡Perdón! --suplicó la niña, baila que te baila.
--Bien –dijo el soldado--. Toma este cuchillo y córtate los pies. Es el único medio de librarte de los zapatos rojos.
--Pero antes –dijo la niña-- déjame ir a la iglesia para pedir perdón al Niño Jesús por mi falta.
Al acabar de pronunciar estas palabras, los zapatos se desprendieron de los pies de Karen y se marcharon bailando solos.
--Comprendí que tu arrepentimiento era sincero –dijo el soldado--, y por eso me he compadecido de ti.
--Gracias –respondió la niña--. Nunca seré desobediente.>>
FIN
Y la versión de Andersen es:
http://www.zapatosrojos.com.ar/Biblioteca/Andersen.htm
La de Hans Christian Andersen tiene mucha más densidad y es más buena como historia, pero para hacer el ejercicio me fue mejor la versión infantil que os he mostrado en primer lugar.
lunes, 29 de abril de 2013
Las subtramas
El ejercicio que se puede leer a
continuación lo escribí a partir de lo que aprendí en el fascículo
número 26 del curso de escritura creativa "El placer de
escribir" de Planeta deAgostini. El fascículo 26 se titulaba "Las subtramas: la potencia de las historias secundarias".
El anunciado de la actividad era el siguiente:
Potenciar lo principal con lo secundario
Y ha llegado el turno de echar a volar nuestra imaginación. Una vez leída, es el momento perfecto para dedicar nuestro tiempo a concebir algunas interesantes subtramas. Para ello, procederemos del siguiente modo:
1. Elige algún famoso cuento popular (del tipo de “Caperucita Roja”) que te apetezca versionar: “La Bella Durmiente”, “La Sirenita”, “Hansel y Gretel”, “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, “La liebre y la tortuga”… o el que tú quieras, siempre que contenga historias secundarias, aparte de la encarnada en el protagonista.
2. Una vez escogido, repasa sus personajes secundarios y escoge uno de ellos a fin de darle nuevos matices a su personalidad y a su biografía. A continuación anota de manera sintética la historia secundaria que protagonizará tu personaje. Pero ojo: hazlo siempre con la historia principal en mente.
3. En un texto que no supere los 4.200 caracteres con espacios describe las funciones que desempeñará esta nueva subtrama en el contexto del cuento. Ten en cuenta que este ejercicio no supone elaborar un texto narrativo, sino que solo habrás de detallar las funciones que cumplirá este personaje en la historia principal. Para ello, puede servirte de ejemplo el análisis de la novela de Carmen Martín Gaite Caperucita en Manhattan. Procura que esta nueva subtrama nacida de tu imaginación cumpla con las premisas aprendidas en la lección.
El cuento popular que elegí fue: <<Los zapatos rojos>>.
El anunciado de la actividad era el siguiente:
Potenciar lo principal con lo secundario
Y ha llegado el turno de echar a volar nuestra imaginación. Una vez leída, es el momento perfecto para dedicar nuestro tiempo a concebir algunas interesantes subtramas. Para ello, procederemos del siguiente modo:
1. Elige algún famoso cuento popular (del tipo de “Caperucita Roja”) que te apetezca versionar: “La Bella Durmiente”, “La Sirenita”, “Hansel y Gretel”, “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, “La liebre y la tortuga”… o el que tú quieras, siempre que contenga historias secundarias, aparte de la encarnada en el protagonista.
2. Una vez escogido, repasa sus personajes secundarios y escoge uno de ellos a fin de darle nuevos matices a su personalidad y a su biografía. A continuación anota de manera sintética la historia secundaria que protagonizará tu personaje. Pero ojo: hazlo siempre con la historia principal en mente.
3. En un texto que no supere los 4.200 caracteres con espacios describe las funciones que desempeñará esta nueva subtrama en el contexto del cuento. Ten en cuenta que este ejercicio no supone elaborar un texto narrativo, sino que solo habrás de detallar las funciones que cumplirá este personaje en la historia principal. Para ello, puede servirte de ejemplo el análisis de la novela de Carmen Martín Gaite Caperucita en Manhattan. Procura que esta nueva subtrama nacida de tu imaginación cumpla con las premisas aprendidas en la lección.
El cuento popular que elegí fue: <<Los zapatos rojos>>.
Subtramas en el contexto de un cuento popular
Este ejercicio está basado en la noticia de El País del sábado 27 de abril de
2013 titulada <<”Principitos” rojos fuera de la ley>>:
- Cuento popular: Los zapatos rojos
- Personaje secundario: El soldado rojo
- Función de la subtrama: Profundizar en la realidad social en la que se desarrolla la historia principal.
- Subtrama: El soldado rojo es un soldado de ideología comunista de China que está indignado con el comportamiento de los vástagos consentidos de las élites chinas. La adolescente que lleva los zapatos rojos es una niña mimada china, hija de un alto cargo del Gobierno. La subtrama reflejará la realidad social de la China actual, dónde hay algunos hijos de nuevos ricos que han recibido una educación con muchos caprichos y que actúan fuera de la ley (abusos de poder, varias tropelías…). El soldado rojo castigaría a la adolescente consentida haciendo que sus zapatos rojos la obligaran a bailar y aunque al principio fuera divertido salir "de marcha", cuando quisiera dejar de bailar los zapatos no se lo permitieran, hasta que ella entendiera que su comportamiento alocado y antojadizo había sido incorrecto.
jueves, 25 de abril de 2013
Reflexión sobre Dios (del filósofo Spinoza)
DIOS, HUBIERA DICHO:
“¡Deja ya de estar rezando
y dándote golpes en el pecho!
Lo que quiero que hagas
es que salgas al mundo
a disfrutar de tu vida.
Quiero que trabajes
que goces, que cantes,
que te diviertas y que disfrutes
de todo lo que he hecho para ti”
y dándote golpes en el pecho!
Lo que quiero que hagas
es que salgas al mundo
a disfrutar de tu vida.
Quiero que trabajes
que goces, que cantes,
que te diviertas y que disfrutes
de todo lo que he hecho para ti”
“Mi casa no son esos templos lúgubres,
obscuros y fríos
que tú mismo construiste
y que dices que son mi casa. “
obscuros y fríos
que tú mismo construiste
y que dices que son mi casa. “
“Mi casa está en las montañas, en los bosques,
los ríos, los lagos,
los ríos, los lagos,
las playas.
Ahí es en donde vivo y ahí expreso”
Ahí es en donde vivo y ahí expreso”
“Deja ya de culparme de tu vida miserable;
Yo nunca te dije que había nada mal en ti
o que eras un pecador,
o que tu sexualidad fuera algo malo”
Yo nunca te dije que había nada mal en ti
o que eras un pecador,
o que tu sexualidad fuera algo malo”
“El sexo es un regalo
que te he dado
y con el que puedes expresar tu amor,
tu éxtasis, tu alegría.
Así que no me culpes a mí por todo lo que
te han hecho creer.”
que te he dado
y con el que puedes expresar tu amor,
tu éxtasis, tu alegría.
Así que no me culpes a mí por todo lo que
te han hecho creer.”
“Deja ya de estar leyendo tanto libro religioso
que nada tienen que ver conmigo.
Si no puedes leerme en un amanecer”
que nada tienen que ver conmigo.
Si no puedes leerme en un amanecer”
“Confía en mí y deja de pedirme”
“Deja de tenerme tanto miedo.
Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo,
ni me molesto, ni castigo.
Yo soy puro amor. “
Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo,
ni me molesto, ni castigo.
Yo soy puro amor. “
“Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar.
Si Yo te hice… Yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades,
de incoherencias… de libre albedrío”.
Si Yo te hice… Yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades,
de incoherencias… de libre albedrío”.
“¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que Yo puse en ti?
¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si Yo soy el que te hice?
¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
¿Qué clase de dios puede hacer eso? “
¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si Yo soy el que te hice?
¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
¿Qué clase de dios puede hacer eso? “
“Olvídate de cualquier tipo de mandamientos,
de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.
Olvídate de cualquier tipo de mandamientos,
de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. “
de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.
Olvídate de cualquier tipo de mandamientos,
de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. “
“Ama y respeta a tus semejantes
y no hagas lo que no quieras para ti”
y no hagas lo que no quieras para ti”
“Lo único que te pido
es que pongas atención en tu vida,
que tu estado de alerta sea tu guía. “
es que pongas atención en tu vida,
que tu estado de alerta sea tu guía. “
“Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón,
ni un paso en el camino, ni un ensayo,
ni un preludio hacia el paraíso. “
ni un paso en el camino, ni un ensayo,
ni un preludio hacia el paraíso. “
“Esta vida es lo único que hay aquí y ahora
y lo único que necesitas.”
y lo único que necesitas.”
“Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador,
nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre
para crear en tu vida
un cielo o un infierno.”
nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre
para crear en tu vida
un cielo o un infierno.”
“No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo.
Vive como si no lo hubiera.
Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar,
de amar, de existir.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.
Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar
¿Te gustó?…
¿Te divertiste? …
¿Qué fue lo que más disfrutaste?…
¿Que aprendiste?… “
Vive como si no lo hubiera.
Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar,
de amar, de existir.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.
Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar
¿Te gustó?…
¿Te divertiste? …
¿Qué fue lo que más disfrutaste?…
¿Que aprendiste?… “
“Deja de creer en mí,
creer es suponer; adivinar; imaginar.
Yo no quiero que creas en mí,
quiero que me sientas en ti.
Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme,
¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan”
creer es suponer; adivinar; imaginar.
Yo no quiero que creas en mí,
quiero que me sientas en ti.
Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme,
¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan”
“Te sientes agradecido? Demuéstramelo
cuidando de ti,
de tu salud,
de tus relaciones con los demás,
del mundo que te creé.
cuidando de ti,
de tu salud,
de tus relaciones con los demás,
del mundo que te creé.
¿Te sientes mirado, sobrecogido?…
¡Expresa tu alegría!
Esa es la forma de alabarme.”
¡Expresa tu alegría!
Esa es la forma de alabarme.”
“Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí.
Lo único seguro es que estás aquí,
que estás vivo porque Yo te doy la vida
en este mundo que está lleno de maravillas”.
Lo único seguro es que estás aquí,
que estás vivo porque Yo te doy la vida
en este mundo que está lleno de maravillas”.
“¿Para qué necesitas más milagros?
¿Para qué tantas explicaciones? “
¿Para qué tantas explicaciones? “
“No me busques afuera,
no me encontrarás.
Búscame dentro…
ahí estoy, latiendo en ti.” “
no me encontrarás.
Búscame dentro…
ahí estoy, latiendo en ti.” “
Spinoza. (1632-1677)
Filósofo racionalista del siglo XVII
Para él Dios y naturaleza eran dos términos equivalentes.
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