La publicación en Francia del diario de un importante crítico, consejero editorial y novelista, Jacques Brenner, ha puesto sobre la mesa una fauna de editores corruptos, escritores que se han dejado comprar, medios cómplices... Que nos descubren unos concursos literarios amañados.
En el resto del mundo y en España el panorama no está mejor. Si visionáis este vídeo, lo entenderéis:
Premios literarios amañados
miércoles, 30 de enero de 2013
jueves, 24 de enero de 2013
Los reyes de la arena (George R.R. Martin)
Este cuento largo me interesó porque lo recomendaron en la sección "Qué Leer" del fascículo número 13 "Los personajes: cómo hacer que seduzcan" del curso de escritura creativa El placer de escribir.
La historia es la siguiente:
En un planeta no terrestre, Simon Kress, un hombre acaudalado y no exento de crueldad hacia los animales, se divierte comprando mascotas para entretenerse en su gran mansión apartada por unos cincuenta kilómetros de la ciudad.
En un viaje a la ciudad de Asgard consigue comprar en la misteriosa tienda de "Wo y Shade" unos pequeños animales que no son insectos, sino seres con una consciencia leve. Wo le cuenta que si proyecta su imagen holográfica en el terrario donde viven estos seres lo considerarán su dios. Esto último convence al egocéntrico Simon Kress, que acaba comprando cuatro ejércitos de reyes de la arena (los blancos, los anaranjados, los rojos y negros). La comerciante le indica que los reyes de la arena se adaptan al medio, así que si los quiere mayores, tendrá que ponerlos en un terrario mayor. También le comenta que los seres comen una especie de papilla, alimento previamente predigerido que obtienen en el interior del castillo. Lo consiguen del vientre después de que esta criatura lo haya elaborado durante varios días. Sus cuerpos no admiten otro alimento. El vientre habita en el castillo, y es su madre y un estómago al mismo tiempo. El vientre asimila cualquier tipo de alimento.
Una vez en casa los empieza a alimentar, pero se da cuenta que tardan mucho en guerrear por lo que les hace pasar hambre. Cuando ve que así consigue que luchen, invita a gente a unas fiestas cuyo objetivo es lanzar animales dentro del terrario para que los reyes de la arena luchen contra ellos.
Una ex-novia furiosa por la actuación malvada de Simon destruye el terrario con un martillo, con lo que los reyes de la arena escapan e inundan la casa, el jardín, etc de Kress. Y cada vez se hacen mayores, y están más enfadados con su dios que se ha comportado como un dios castigador, terrorífico, cruel y vil.
El cuento muestra la evolución de unos guerreros muy agradecidos si se les hubiera cuidado bien, que habrían luchado de forma noble y que habrían aprendido con su lucha, que son embrutecidos por la mente perversa y sádica de su dios, que los azuza unos contra otros. El hambre y el miedo que sufren solo es para que Simon pueda disfrutar con sus batallas. En cierta forma, les impide un desarrollo normal y sano y los vuelve perversos.
Este cuento plantea muchos temas tanto de índole religiosa, como acerca de la misma naturaleza oscura del hombre.
El personaje de Simon Kress pertenece al arquetipo de personaje "rebelde"; aquel que solo necesita una condición para existir: la presencia de unas normas que puedan ser transgredidas. Aunque, a mi entender, es un paradigma de rebelde cruel y bastante estúpido. No es el prototipo de rebelde que lucha por lo que cree justo, que no claudica, sinó un rebelde que apenas es consciente de serlo.
Fue publicado por primera vez en el número de 1979 de Omni. El cuento ganó los premios Hugo y Nébula al mejor cuento.
Este relato fue llevado a la televisión en el episodio "Los arenicolas" de la serie Más allá del límite.
Si queréis leerlo: Cuento "Los reyes de la arena"
La historia es la siguiente:
En un planeta no terrestre, Simon Kress, un hombre acaudalado y no exento de crueldad hacia los animales, se divierte comprando mascotas para entretenerse en su gran mansión apartada por unos cincuenta kilómetros de la ciudad.
En un viaje a la ciudad de Asgard consigue comprar en la misteriosa tienda de "Wo y Shade" unos pequeños animales que no son insectos, sino seres con una consciencia leve. Wo le cuenta que si proyecta su imagen holográfica en el terrario donde viven estos seres lo considerarán su dios. Esto último convence al egocéntrico Simon Kress, que acaba comprando cuatro ejércitos de reyes de la arena (los blancos, los anaranjados, los rojos y negros). La comerciante le indica que los reyes de la arena se adaptan al medio, así que si los quiere mayores, tendrá que ponerlos en un terrario mayor. También le comenta que los seres comen una especie de papilla, alimento previamente predigerido que obtienen en el interior del castillo. Lo consiguen del vientre después de que esta criatura lo haya elaborado durante varios días. Sus cuerpos no admiten otro alimento. El vientre habita en el castillo, y es su madre y un estómago al mismo tiempo. El vientre asimila cualquier tipo de alimento.
Una vez en casa los empieza a alimentar, pero se da cuenta que tardan mucho en guerrear por lo que les hace pasar hambre. Cuando ve que así consigue que luchen, invita a gente a unas fiestas cuyo objetivo es lanzar animales dentro del terrario para que los reyes de la arena luchen contra ellos.
Una ex-novia furiosa por la actuación malvada de Simon destruye el terrario con un martillo, con lo que los reyes de la arena escapan e inundan la casa, el jardín, etc de Kress. Y cada vez se hacen mayores, y están más enfadados con su dios que se ha comportado como un dios castigador, terrorífico, cruel y vil.
El cuento muestra la evolución de unos guerreros muy agradecidos si se les hubiera cuidado bien, que habrían luchado de forma noble y que habrían aprendido con su lucha, que son embrutecidos por la mente perversa y sádica de su dios, que los azuza unos contra otros. El hambre y el miedo que sufren solo es para que Simon pueda disfrutar con sus batallas. En cierta forma, les impide un desarrollo normal y sano y los vuelve perversos.
Este cuento plantea muchos temas tanto de índole religiosa, como acerca de la misma naturaleza oscura del hombre.
El personaje de Simon Kress pertenece al arquetipo de personaje "rebelde"; aquel que solo necesita una condición para existir: la presencia de unas normas que puedan ser transgredidas. Aunque, a mi entender, es un paradigma de rebelde cruel y bastante estúpido. No es el prototipo de rebelde que lucha por lo que cree justo, que no claudica, sinó un rebelde que apenas es consciente de serlo.
Fue publicado por primera vez en el número de 1979 de Omni. El cuento ganó los premios Hugo y Nébula al mejor cuento.
Este relato fue llevado a la televisión en el episodio "Los arenicolas" de la serie Más allá del límite.
Si queréis leerlo: Cuento "Los reyes de la arena"
martes, 22 de enero de 2013
La caracterización de los personajes
El relato "Error de continuidad" nació de las enseñanzas recibidas en el fascículo número doce
del curso de escritura creativa "El placer de escribir" de Planeta
deAgostini.
El fascículo doce se titulaba "La caracterización: conoce a tus personajes como a ti mismo".
El anunciado del ejercicio era el siguiente:
PERSONAJES VEROSÍMILES
1. Piensa en alguien que pueda protagonizar una historia que te apetezca escribir.
2. Después elabora un pequeño identikit: nombre, aspecto físico, mundo interno y breve biografía.
3. Define cuál es el rasgo principal de ese personaje.
4. Una vez que lo conozcas en detalle, piensa en una escena en la que ubicarlo.
5. Narra esa escena, centrándote en la caracterización del personaje. Para lo cual habrás de mostrarlo mediante lo que hace, lo que dice o lo que piensa. La extensión del texto no debe superar los 4200 caracteres, espacios incluidos.
El fascículo doce se titulaba "La caracterización: conoce a tus personajes como a ti mismo".
El anunciado del ejercicio era el siguiente:
PERSONAJES VEROSÍMILES
1. Piensa en alguien que pueda protagonizar una historia que te apetezca escribir.
2. Después elabora un pequeño identikit: nombre, aspecto físico, mundo interno y breve biografía.
3. Define cuál es el rasgo principal de ese personaje.
4. Una vez que lo conozcas en detalle, piensa en una escena en la que ubicarlo.
5. Narra esa escena, centrándote en la caracterización del personaje. Para lo cual habrás de mostrarlo mediante lo que hace, lo que dice o lo que piensa. La extensión del texto no debe superar los 4200 caracteres, espacios incluidos.
Error de continuidad
─No arriesgas le dijo Valentina a la rubia de peluquería que vestía jersey de lana y falda de “tweed” de Burberry.
¿Por qué dices esto? dijo la rubia.
No mezclas colores, te sientes segura con looks monocromos. Hoy, por ejemplo, vas de los pies a la cabeza de color marrón.
Además, no hay una sola nota discordante (suciedad o desorden) en este comedor. No dejas nada bajo el dominio del azar.
Todas las invitadas a la fiesta del bebé repasaron con la mirada el comedor, prístino pese a que se habían abierto muchos obsequios para el recién nacido y debería de haber un montón de papel de regalo disperso por la habitación. Nadie había reparado que la mamá rubia había ido recogiendo meticulosamente todo el papel y había clasificado todos los regalos en montoncitos: ropa, productos de perfumería, juguetes...
No me gustaría nada ser una de esas pesadas que...
Bueno, ¡ya basta! He hablado demasiado. Valentina cogió pacíficamente la mano de la mamá casi recién parida y le regaló una sonrisa afable.
La fiesta del bebé siguió su curso. Al acabar se marchó todo el mundo; incluida la amiga de Valentina que sí conocía a la mamá antes de la celebración (Valentina había asistido sólo como acompañante: anteriormente nunca había visto a la anfitriona).
Pero la rubia insistió en que Valentina se quedara un poco más. Sólo un poco más.
Una vez a solas, habló:
Verás, me incomoda la imagen que tienes de mí, y me preocupa saber si eres la única que me ve así o todo el mundo...No sé si me estoy explicando bien. Vivo del arte: pinto cuadros que se cotizan alto. Me considero una mujer independiente. Ya sabes. Concebí mi hija por inseminación artificial, gracias a un donante anónimo. Colaboro en diversas causas... Bueno, me considero una mujer que arriesga; no he dejado que la vida me encongiera. Pero tu me has descrito, porque me ves así, como una mujer conservadora y temerosa del mundo. Comprenderás que me has dejado de piedra. Me pregunto, ¿quién eres? ¿de qué trabajas? ¿Psicóloga, psicoanalista?
Soy continuista.
--?
Es uno de los oficios menos reconocidos, aunque imprescindibles en el mundo del cine. Para serlo se ha de ser muy observadora; dicen que es trabajo de chicas. En el cine ha de haber una continuidad en los personajes, los escenarios, las tramas... Mi trabajo consiste en estar muy atenta. Por ejemplo, si la campesina alemana viste una camisa blanca, no puede llevar diez segundos después una camisa rosa pálido.
Normalmente, registro todas las escenas con una cámara digital. Pero a base de muchos años de trabajo, he acabado teniendo además una cámara mental, que he puesto en marcha inconscientemente desde el momento que he entrado por esa puerta a tu casa. El problema es que yo desconocía tu historia, tu vida anterior. No tengo registros en la memoria de mi cámara anteriores. Sólo te he comentado, lo que he visto en el aquí y ahora que es una mujer que no hace nada sin tener una red de seguridad que la salve en caso de caída. Pero, repito, puede que haya cometido un error de continuidad.
--Desconoces la historia completa, ¿eh?
--Sí. Además no tuve en cuenta que las personas, como los personajes, somos contradictorios. Estamos hechos a capas; cualquier intento de etiquetar a los demás o a nosotros mismos de manera simple está abocado al fracaso.
La rubia, que después supo que se llamaba Júlia, la miró y afirmó con voz tenue, apenas perceptible:
Creía interiormente que era una obra falsa de Modigliani, certificada como auténtica por Parisot*. Un fraude, vaya.
Sólo que realmente soy al mismo tiempo auténtica y falsa. --sus palabras la hicieron sonreír un poco-- No alternativamente, no como lo fue Doctor Jekyll y el señor Hyde ¡al mismo tiempo!
Valentina no respondió. No estaba dispuesta a continuar discutiendo el tema. Ella era continuista, las cuestiones de la mente y del alma las dejaba a los psiquiatras y a los sacerdotes, en caso que tuvieran respuesta a las preguntas insinuadas por Júlia.
*Parisot: Christian Gregori Parisot, actualmente de 55 años, se dedica a velar por el patrimonio de Amedeo Modigliani. Desde 1983 se viene ocupando de certificar la autenticidad de las obras de Modigliani. El pasado 18 de diciembre de 2012, agentes de los Carabinieri detuvieron en Roma a Parisot bajo la acusación de poner a la venta 59 piezas del maestro de Livorno. (...)Según la investigación, Parisot organizaba exposiciones en todo el mundo con el objetivo último de captar posibles clientes para las falsas piezas de Modigliani que astutamente intercalaba con las originales. Cuando aparecía algún pardillo interesado en la adquisición de algún desnudo femenino o algún busto africano, el extrovertido Parisot conducía su interés hacia las obras falsificadas. Tenía todas las de ganar ¿quién iba a desconfiar de la autenticidad de piezas avaladas por el mismísimo Instituto Modigliani? Mucho menos cuando el marchante encubierto dejaba caer que, entre sus muchas operaciones, estaba la de asesorar a los propios Carabinieri en la tutela del patrimonio cultural italiano.
Información extraída de El País, Domingo 20 de enero de 2013, página 44
¿Por qué dices esto? dijo la rubia.
No mezclas colores, te sientes segura con looks monocromos. Hoy, por ejemplo, vas de los pies a la cabeza de color marrón.
Además, no hay una sola nota discordante (suciedad o desorden) en este comedor. No dejas nada bajo el dominio del azar.
Todas las invitadas a la fiesta del bebé repasaron con la mirada el comedor, prístino pese a que se habían abierto muchos obsequios para el recién nacido y debería de haber un montón de papel de regalo disperso por la habitación. Nadie había reparado que la mamá rubia había ido recogiendo meticulosamente todo el papel y había clasificado todos los regalos en montoncitos: ropa, productos de perfumería, juguetes...
No me gustaría nada ser una de esas pesadas que...
Bueno, ¡ya basta! He hablado demasiado. Valentina cogió pacíficamente la mano de la mamá casi recién parida y le regaló una sonrisa afable.
La fiesta del bebé siguió su curso. Al acabar se marchó todo el mundo; incluida la amiga de Valentina que sí conocía a la mamá antes de la celebración (Valentina había asistido sólo como acompañante: anteriormente nunca había visto a la anfitriona).
Pero la rubia insistió en que Valentina se quedara un poco más. Sólo un poco más.
Una vez a solas, habló:
Verás, me incomoda la imagen que tienes de mí, y me preocupa saber si eres la única que me ve así o todo el mundo...No sé si me estoy explicando bien. Vivo del arte: pinto cuadros que se cotizan alto. Me considero una mujer independiente. Ya sabes. Concebí mi hija por inseminación artificial, gracias a un donante anónimo. Colaboro en diversas causas... Bueno, me considero una mujer que arriesga; no he dejado que la vida me encongiera. Pero tu me has descrito, porque me ves así, como una mujer conservadora y temerosa del mundo. Comprenderás que me has dejado de piedra. Me pregunto, ¿quién eres? ¿de qué trabajas? ¿Psicóloga, psicoanalista?
Soy continuista.
--?
Es uno de los oficios menos reconocidos, aunque imprescindibles en el mundo del cine. Para serlo se ha de ser muy observadora; dicen que es trabajo de chicas. En el cine ha de haber una continuidad en los personajes, los escenarios, las tramas... Mi trabajo consiste en estar muy atenta. Por ejemplo, si la campesina alemana viste una camisa blanca, no puede llevar diez segundos después una camisa rosa pálido.
Normalmente, registro todas las escenas con una cámara digital. Pero a base de muchos años de trabajo, he acabado teniendo además una cámara mental, que he puesto en marcha inconscientemente desde el momento que he entrado por esa puerta a tu casa. El problema es que yo desconocía tu historia, tu vida anterior. No tengo registros en la memoria de mi cámara anteriores. Sólo te he comentado, lo que he visto en el aquí y ahora que es una mujer que no hace nada sin tener una red de seguridad que la salve en caso de caída. Pero, repito, puede que haya cometido un error de continuidad.
--Desconoces la historia completa, ¿eh?
--Sí. Además no tuve en cuenta que las personas, como los personajes, somos contradictorios. Estamos hechos a capas; cualquier intento de etiquetar a los demás o a nosotros mismos de manera simple está abocado al fracaso.
La rubia, que después supo que se llamaba Júlia, la miró y afirmó con voz tenue, apenas perceptible:
Creía interiormente que era una obra falsa de Modigliani, certificada como auténtica por Parisot*. Un fraude, vaya.
Sólo que realmente soy al mismo tiempo auténtica y falsa. --sus palabras la hicieron sonreír un poco-- No alternativamente, no como lo fue Doctor Jekyll y el señor Hyde ¡al mismo tiempo!
Valentina no respondió. No estaba dispuesta a continuar discutiendo el tema. Ella era continuista, las cuestiones de la mente y del alma las dejaba a los psiquiatras y a los sacerdotes, en caso que tuvieran respuesta a las preguntas insinuadas por Júlia.
*Parisot: Christian Gregori Parisot, actualmente de 55 años, se dedica a velar por el patrimonio de Amedeo Modigliani. Desde 1983 se viene ocupando de certificar la autenticidad de las obras de Modigliani. El pasado 18 de diciembre de 2012, agentes de los Carabinieri detuvieron en Roma a Parisot bajo la acusación de poner a la venta 59 piezas del maestro de Livorno. (...)Según la investigación, Parisot organizaba exposiciones en todo el mundo con el objetivo último de captar posibles clientes para las falsas piezas de Modigliani que astutamente intercalaba con las originales. Cuando aparecía algún pardillo interesado en la adquisición de algún desnudo femenino o algún busto africano, el extrovertido Parisot conducía su interés hacia las obras falsificadas. Tenía todas las de ganar ¿quién iba a desconfiar de la autenticidad de piezas avaladas por el mismísimo Instituto Modigliani? Mucho menos cuando el marchante encubierto dejaba caer que, entre sus muchas operaciones, estaba la de asesorar a los propios Carabinieri en la tutela del patrimonio cultural italiano.
Información extraída de El País, Domingo 20 de enero de 2013, página 44
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martes, 15 de enero de 2013
Describir en 3D: construir un escenario verosímil
El relato "El refugio" lo escribí atendiendo a los conocimientos recibidos en el fascículo número once
del curso de escritura creativa "El placer de escribir" de Planeta
deAgostini.
El fascículo once se titulaba "Describir en 3D: construir un escenario verosímil".
El anunciado del ejercicio era el siguiente:
1. Piensa en un personaje. Prepara una brevísima ficha de no más de 500 caracteres con espacios que describa las características básicas de ese personaje: aficiones, rasgos físicos, ocupación, estado civil, miedos, etc.
2. A continuación, de la misma forma que has hecho con el personaje, imagina el espacio en el que vive: objetos, atmósfera, mobiliario, distribución, estado del edificio, etc. Para que la escena que escribas resulte creíble, debe haber una coherencia entre el espacio y quien lo habita. Esta ficha tampoco superará los 500 caracteres, espacios incluídos.
3. Acto seguido, escoge una escena de la vida cotidiana del personaje y reprodúcela a través de una descripción activa. Debes dar toda la información posible sobre el espacio a través de los movimientos que se producen en la escena. Por tanto, si el piso es oscuro, lo primero que hará tu personaje será encender la luz; si está muy descuidado, para beber agua tendrá que fregar un vaso, etc. Cada movimiento del personaje debe darnos algún tipo de información del lugar donde lo realiza. Esta escena no deberá ocuparte más de 3000 caracteres con espacios.
En total, el texto no debe superar los 4200 caracteres con espacios.
El fascículo once se titulaba "Describir en 3D: construir un escenario verosímil".
El anunciado del ejercicio era el siguiente:
1. Piensa en un personaje. Prepara una brevísima ficha de no más de 500 caracteres con espacios que describa las características básicas de ese personaje: aficiones, rasgos físicos, ocupación, estado civil, miedos, etc.
2. A continuación, de la misma forma que has hecho con el personaje, imagina el espacio en el que vive: objetos, atmósfera, mobiliario, distribución, estado del edificio, etc. Para que la escena que escribas resulte creíble, debe haber una coherencia entre el espacio y quien lo habita. Esta ficha tampoco superará los 500 caracteres, espacios incluídos.
3. Acto seguido, escoge una escena de la vida cotidiana del personaje y reprodúcela a través de una descripción activa. Debes dar toda la información posible sobre el espacio a través de los movimientos que se producen en la escena. Por tanto, si el piso es oscuro, lo primero que hará tu personaje será encender la luz; si está muy descuidado, para beber agua tendrá que fregar un vaso, etc. Cada movimiento del personaje debe darnos algún tipo de información del lugar donde lo realiza. Esta escena no deberá ocuparte más de 3000 caracteres con espacios.
En total, el texto no debe superar los 4200 caracteres con espacios.
El refugio
Hacia las siete, Martín abrió la escotilla y Alma entró en el búnker con la cena; pollo frito y ensalada César. La pareja se sentó en el suelo húmedo. Masticando sin hablar, lanzándose miradas cómplices... parecían niños que jugaban en la casa del árbol.
Al terminar, Martín acercó la lámpara de queroseno a la mesa donde reposaba la máquina de escribir en la que tecleaba su segunda novela de escritor de prestigio.
En el equipo de música a pilas sonaba música country.
Detrás de él, podía sentir como Alma lo observaba mientras mascaba chicle de limón. El búnker olía a limón, a sudor y a humedad. Martín sabía que aquel lugar habría sido el horror para muchos; no para ellos dos.
Se giró y observó como ella cogía una botella de agua de uno de los paleś y daba un pequeño sorbo. Cruzó el búnker con pasos cortos y lentos y se apoyó con las manos en la espalda en una de las paredes de hormigón. Martín sabía que se quedaría inmóvil en ese rincón imaginando que bailaba en el Gran Ballet Ruso.
En su ensoñación nunca había tenido nueve años, no esos nueve años en los que se había roto la rodilla, perdiendo así toda esperanza de ser bailarina profesional.
En el exterior del refugio ella era dueña de una boutique de lujo y él un director de hotel. Pero dentro del búnker eran quienes deberían haber sido y nunca fueron. Allí reescribían su destino.
Ficha del personaje:
Martín no aparenta más de cuarenta años, pese a que cumplió cincuenta y tres recientemente. Cabello rizado y cejas muy espesas. Vive en pareja con Alma, el amor de su vida. Estudió Escritura Creativa y fue director de la revista literaria del Campus. Fue profesor de prácticas, pero no se presentó como candidato cuando hubo una vacante de profesor de teoría. Había tres candidatos más y tenían más antigüedad que él. Este hecho y la necesidad de pagar una hipoteca le decidieron a aceptar el puesto de director de hotel de tres estrellas. Así se desvinculó del mundo literario, porque encima le hacían cumplir con un horario de trabajo demencial. Si la falta de dinero no lo hubiera obligado a espabilarse y dejar el empleo en la Universidad, ahora seguro que estaría escribiendo literatura de calidad.
Espacio en el que vive:
Se supone que en una casa de dos pisos y 280 metros cuadrados. Pero donde pasa todo su tiempo libre es en el búnker que mandó construir en el jardín. El búnker tiene paredes de hormigón, mide cuatro metros por nueve y es capaz de contener a cinco personas. Está abastecido de conservas, medicinas, vitaminas, mecheros, cerillas y dos palés de botellas de agua. La energía eléctrica se consigue a través de un generador. También hay un bidón de cuatrocientos litros de queroseno.
No faltan un equipo de música que funciona a pilas, una lámpara de queroseno, una cama ancha, una mesa y dos sillas de abedul, una máquina de escribir, folios, un frigorífico de bajo consumo, un inodoro con sistema de succión...
Al terminar, Martín acercó la lámpara de queroseno a la mesa donde reposaba la máquina de escribir en la que tecleaba su segunda novela de escritor de prestigio.
En el equipo de música a pilas sonaba música country.
Detrás de él, podía sentir como Alma lo observaba mientras mascaba chicle de limón. El búnker olía a limón, a sudor y a humedad. Martín sabía que aquel lugar habría sido el horror para muchos; no para ellos dos.
Se giró y observó como ella cogía una botella de agua de uno de los paleś y daba un pequeño sorbo. Cruzó el búnker con pasos cortos y lentos y se apoyó con las manos en la espalda en una de las paredes de hormigón. Martín sabía que se quedaría inmóvil en ese rincón imaginando que bailaba en el Gran Ballet Ruso.
En su ensoñación nunca había tenido nueve años, no esos nueve años en los que se había roto la rodilla, perdiendo así toda esperanza de ser bailarina profesional.
En el exterior del refugio ella era dueña de una boutique de lujo y él un director de hotel. Pero dentro del búnker eran quienes deberían haber sido y nunca fueron. Allí reescribían su destino.
Ficha del personaje:
Martín no aparenta más de cuarenta años, pese a que cumplió cincuenta y tres recientemente. Cabello rizado y cejas muy espesas. Vive en pareja con Alma, el amor de su vida. Estudió Escritura Creativa y fue director de la revista literaria del Campus. Fue profesor de prácticas, pero no se presentó como candidato cuando hubo una vacante de profesor de teoría. Había tres candidatos más y tenían más antigüedad que él. Este hecho y la necesidad de pagar una hipoteca le decidieron a aceptar el puesto de director de hotel de tres estrellas. Así se desvinculó del mundo literario, porque encima le hacían cumplir con un horario de trabajo demencial. Si la falta de dinero no lo hubiera obligado a espabilarse y dejar el empleo en la Universidad, ahora seguro que estaría escribiendo literatura de calidad.
Espacio en el que vive:
Se supone que en una casa de dos pisos y 280 metros cuadrados. Pero donde pasa todo su tiempo libre es en el búnker que mandó construir en el jardín. El búnker tiene paredes de hormigón, mide cuatro metros por nueve y es capaz de contener a cinco personas. Está abastecido de conservas, medicinas, vitaminas, mecheros, cerillas y dos palés de botellas de agua. La energía eléctrica se consigue a través de un generador. También hay un bidón de cuatrocientos litros de queroseno.
No faltan un equipo de música que funciona a pilas, una lámpara de queroseno, una cama ancha, una mesa y dos sillas de abedul, una máquina de escribir, folios, un frigorífico de bajo consumo, un inodoro con sistema de succión...
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jueves, 10 de enero de 2013
Los narradores internos: narradores que son personajes
El relato "La invitación" lo escribí a partir de lo que aprendí en el fascículo número cuatro del curso de escritura creativa "El placer de escribir" de Planeta
deAgostini.
El fascículo cuatro se titulaba "Los narradores internos: narradores que son personajes".
El anunciado del ejercicio era el siguiente:
1. Escribe una escena en la que intervengan como mínimo dos personajes. Escríbela utilizando un narrador protagonista, metiéndote en la piel de uno de los personajes que protagoniza la escena. El texto deberá tener una extensión no mayor a los 2100 caracteres, contando espacios en blanco.
2. A continuación escribe una segunda versión de esa misma escena, pero utilizando un narrador testigo. Ya sabes que se trata de un personaje que, si protagonizar la escena, asiste a ella y por tanto puede contarla. Recuerda que el narrador testigo también puede conseguir la información necesaria para narrar la historia sin ser testigo ocular de ella. Este segundo texto también tendrá una extensión que no supere los 2100 caracteres, contando espacios en blanco.
En la versión A el narrador protagonista era la abuela Clementina, en la versión B el narrador testigo la madre del adolescente.
Las versiones de los dos narradores parecen contradictorias. La información total de lo que realmente pasó, la debe reconstruir el lector a partir de los dos narradores diferentes.
El fascículo cuatro se titulaba "Los narradores internos: narradores que son personajes".
El anunciado del ejercicio era el siguiente:
1. Escribe una escena en la que intervengan como mínimo dos personajes. Escríbela utilizando un narrador protagonista, metiéndote en la piel de uno de los personajes que protagoniza la escena. El texto deberá tener una extensión no mayor a los 2100 caracteres, contando espacios en blanco.
2. A continuación escribe una segunda versión de esa misma escena, pero utilizando un narrador testigo. Ya sabes que se trata de un personaje que, si protagonizar la escena, asiste a ella y por tanto puede contarla. Recuerda que el narrador testigo también puede conseguir la información necesaria para narrar la historia sin ser testigo ocular de ella. Este segundo texto también tendrá una extensión que no supere los 2100 caracteres, contando espacios en blanco.
En la versión A el narrador protagonista era la abuela Clementina, en la versión B el narrador testigo la madre del adolescente.
Las versiones de los dos narradores parecen contradictorias. La información total de lo que realmente pasó, la debe reconstruir el lector a partir de los dos narradores diferentes.
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